THE TREASURE ISLAND

LA ISLA DEL TESORO

Descubiertas por Cristóbal Colón en su cuarto viaje a América, las Islas Caimán fueron por excelencia el centro de la acción de los piratas del mar Caribe durante el siglo XVII. Situadas al noroeste de Jamaica, entre Cuba y Honduras, inhabitadas y sin control activo de la corona española, se convirtieron rápidamente en un santuario ideal para el desarrollo de la piratería.

 

El famoso bucanero británico Francis Drake bautizó las islas con su nombre actual y las utilizó con frecuencia como base de operaciones para atacar galeones españoles que transportaban metales preciosos hacia Europa. Las islas permanecieron con poca presencia humana y eran visitadas temporalmente por corsarios con la misión de reponer suministros de agua potable y carne de tortuga, reparar embarcaciones y ocultar tesoros conquistados en cada incursión por el Caribe.

 

Hoy en día, esta nación de cincuenta mil habitantes se ha convertido en la quinta plaza financiera mundial, detrás de Londres, Nueva York, Tokio y Hong Kong. Existen unas quinientas entidades bancarias habilitadas, unas cien mil empresas registradas y en su jurisdicción se almacena la cuantiosa suma de 2,1 trillones de dólares, suficientes para satisfacer las necesidades alimentarias y sanitarias en todo el planeta.

 

Las islas son el primer domicilio de los fondos de alto riesgo, los famosos hedge funds, protagonistas de la crisis económica mundial que estalló en 2007. Los bancos más importantes de los cinco continentes tienen sus filiales, y existen sucursales de las principales multinacionales. Facebook, Yahoo y hasta el club de fútbol inglés Manchester United tienen sus oficinas allí. No se grava con impuestos directos y la confidencialidad es sagrada. El gobierno se financia gracias a los abultados ingresos generados por tasas de registros de empresas, permisos de trabajo y entradas indirectas de diversas operaciones financieras.

 

Construida urbanísticamente desde cero para la actividad que se desarrolla en la isla y con un alto impacto en el universo financiero internacional, esta área sobre un arrecife de coral resulta el prototipo ideal de un paraíso fiscal.

 

Sorprende el paralelismo entre la antigua época de las Islas Caimán y su situación actual: piratas y ejecutivos haciendo lo mismo de siempre, buscando un buen lugar donde esconder sus tesoros.

 

 

 

Discovered by Christopher Columbus on his fourth voyage to America, the Cayman Islands were the definitive center of pirate activity in the Caribbean Sea, during the seventeenth century. Located northwest of Jamaica, between Cuba and Honduras, uninhabited and without active control by the Spanish crown, they quickly became an ideal sanctuary for the development of piracy.

 

The famous British buccaneer Francis Drake gave the islands their current name and frequently used them as a base to attack Spanish galleons carrying precious metals to Europe. The islands enjoyed little human presence, and were temporarily visited by privateers to replenish drinking water supplies and turtle meat, repair their boats and hide treasures won during each excursion into the Caribbean.

 

Today, this nation of fifty thousand people has become the world's fifth largest financial center, after London, New York, Tokyo and Hong Kong. There are about five-hundred banking institutions operating on the island and a hundred thousand registered companies. In addition, the large sum of 2.1 trillion dollars, enough money to satisfy the health and nutrition needs of the entire planet, is deposited within its jurisdiction.

 

The islands were the first home of the now famous, high risk or Hedge funds, protagonists of the 2007 global economic crisis. The largest banks from the five continents have branches here and subsidiaries of major multinational corporations are also present. Facebook, Yahoo and even the English football club Manchester United have their offices in the Cayman Islands. No direct taxes are levied and confidentiality is sacred; the government is funded by the hefty revenues generated from registration fees charged to corporations´ work permits and indirect inputs from various financial transactions.

 

 

The development of this urban project, built from scratch and specifically designed for the activities carried out on the island, which have high impact on the international financial world, this area- built on top of a coral reef- is the ideal prototype of a tax haven.

 

Surprising parallels can be drawn between the Cayman Islands of old times and its current status: pirates and executives doing as they have always done, looking for a good place to hide their treasures.